
¿PROMESAS O COMPROMISOS?
Por el Pbro. Lic. J. Jesús Gutiérrez
Licenciado en Ciencias Sociales y Ciencias de la Comunicación.
Cuando los políticos se disponen a realizar sus campañas para que los ciudadanos voten por ellos, se deshacen en promesas. Hablan mucho, prometen demasiado, se amarran con todos; pero a la hora de la hora, todo se olvida. Ya sea que ganen, no cumplen ni una mínima pare de sus promesas. O por otro lado, si pierden, no vuelven a aparecer ni en la plaza del pueblo.
No se trata de prometer, porque las palabras se las lleva el viento. El compromiso mas serio de un político que quiere el voto de los ciudadanos es que llegue al COMPROMISO. Esto implica la realización de las obras. Para esto hay que estar en dialogo con los ciudadanos para saber sus necesidades para responder a ellas.
La interacción de los sistemas políticos con la sociedad podrá llegar a un punto de encuentro productivo cuando ambos se comprometan al cambio social. Si el político no llega al compromiso y por ende a la realización de obras concretas y el ciudadano no participa, no vota, es indiferente o si vota no exige a sus gobernantes, la sociedad terminará en manos de mediocres. Esto termina en una crisis de valores sociales que darán la relación productiva en la sociedad.
Vienen las elecciones en Tepatitlan y tanto los del PAN Y LOS DEL PRI como otros partidos salen a las calles a prometer, a dar la mano al ciudadano, a visitar las casas y algunos hasta meten a Dios en sus rollos de la política. Y no es que Dios estove en la política, al contrario, que bueno fuera que los políticos tuvieran valores morales y religiosos bien cimentados, pero la triste realidad es que algunos usan a Dios para que la gente vote por ellos.
Amigos lectores, valdría la pena que en estas elecciones federales para elegir el Congreso y para votar por el nuevo presidente municipal analizaremos si lo que dicen son promesas o compromisos. Pero ¿cómo saber si lo que dicen son promesas o compromisos?. Creo que para ello hay que conocer a los candidatos. Si no los conoces te puedes ir con la finta y al final te darán atole con el dedo y ni cómo reclamarles, porque una vez que están en el poder ni quien los mueva. Solo hay que ver al señor Jesús de obras públicas de Tepatitlan que aunque realizaron obras magnas en el municipio, se olvidaron de secciones pobres como el mamposteo del río de Tepatitlan para proteger a cientos de niños que viven en riesgo en la segunda privada de la Donato Guerra. Si no me cree, vaya usted mismo a verificarlo. Y conste que nos han visitado candidatos de todos los colores desde hace 20 años prometiendo que hasta pondrían bóveda a todo el río. Pero, ya entendí que una cosa son promesas y otra los compromisos. Un saludo con respeto y felicitación a los que cumplen su palabra y mi repudio a los mentirosos y embaucadores.
Por el Pbro. Lic. J. Jesús Gutiérrez
Licenciado en Ciencias Sociales y Ciencias de la Comunicación.
Cuando los políticos se disponen a realizar sus campañas para que los ciudadanos voten por ellos, se deshacen en promesas. Hablan mucho, prometen demasiado, se amarran con todos; pero a la hora de la hora, todo se olvida. Ya sea que ganen, no cumplen ni una mínima pare de sus promesas. O por otro lado, si pierden, no vuelven a aparecer ni en la plaza del pueblo.
No se trata de prometer, porque las palabras se las lleva el viento. El compromiso mas serio de un político que quiere el voto de los ciudadanos es que llegue al COMPROMISO. Esto implica la realización de las obras. Para esto hay que estar en dialogo con los ciudadanos para saber sus necesidades para responder a ellas.
La interacción de los sistemas políticos con la sociedad podrá llegar a un punto de encuentro productivo cuando ambos se comprometan al cambio social. Si el político no llega al compromiso y por ende a la realización de obras concretas y el ciudadano no participa, no vota, es indiferente o si vota no exige a sus gobernantes, la sociedad terminará en manos de mediocres. Esto termina en una crisis de valores sociales que darán la relación productiva en la sociedad.
Vienen las elecciones en Tepatitlan y tanto los del PAN Y LOS DEL PRI como otros partidos salen a las calles a prometer, a dar la mano al ciudadano, a visitar las casas y algunos hasta meten a Dios en sus rollos de la política. Y no es que Dios estove en la política, al contrario, que bueno fuera que los políticos tuvieran valores morales y religiosos bien cimentados, pero la triste realidad es que algunos usan a Dios para que la gente vote por ellos.
Amigos lectores, valdría la pena que en estas elecciones federales para elegir el Congreso y para votar por el nuevo presidente municipal analizaremos si lo que dicen son promesas o compromisos. Pero ¿cómo saber si lo que dicen son promesas o compromisos?. Creo que para ello hay que conocer a los candidatos. Si no los conoces te puedes ir con la finta y al final te darán atole con el dedo y ni cómo reclamarles, porque una vez que están en el poder ni quien los mueva. Solo hay que ver al señor Jesús de obras públicas de Tepatitlan que aunque realizaron obras magnas en el municipio, se olvidaron de secciones pobres como el mamposteo del río de Tepatitlan para proteger a cientos de niños que viven en riesgo en la segunda privada de la Donato Guerra. Si no me cree, vaya usted mismo a verificarlo. Y conste que nos han visitado candidatos de todos los colores desde hace 20 años prometiendo que hasta pondrían bóveda a todo el río. Pero, ya entendí que una cosa son promesas y otra los compromisos. Un saludo con respeto y felicitación a los que cumplen su palabra y mi repudio a los mentirosos y embaucadores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario